Un brain dump cronológico, con tips reales y experiencia verdadera
Qué difícil arrancar a hablar sobre mi viaje a China. Hay demasiado para contar.
Esto es un recuento cronológico de mi viaje en septiembre/octubre de 2025, con tips, consejos y vivencias personales mezcladas en el medio. Es literalmente un brain dump de China, tal como fue saliendo.
Si solo te interesa lo operativo (apps, pagos, transporte, etc.), más abajo dejé una lista de consejos que le pedí a GPT que extraiga de este mismo post.
Si te interesa la experiencia REAL, quedate acá.
Antes de arrancar: spoiler alert.
Mi experiencia fue ampliamente positiva. Me encantó China, volvería mil veces, y si estás dudando si ir o no, probablemente este post te convenza. A mí me convenció leer experiencias reales de gente que fue.

El shock inicial: cómo funciona China
Cuando planificábamos el viaje, además de decidir qué queríamos hacer, estaba toda la duda de cómo funciona todo allá. Yo algo sabía, quizás vos también, pero por si no:
En China:
- No se usan tarjetas de crédito → todo se paga con apps.
- Internet está bloqueado por el Great Firewall: no funcionan WhatsApp, Instagram, Google, Google Maps, ChatGPT, etc.
Esta combinación hace que tengas que aprender un ecosistema entero de aplicaciones para poder moverte.

Seguramente escuchaste hablar de WeChat, el “WhatsApp chino”, que además sirve para pagar y es red social. Es una mega app.
Como turistas, necesitás WeChat o Alipay (Alibaba, el mismo de AliExpress) para pagar.
No voy a mentir: la dificultad está ahí. Ir a China no es para todos.
Pero si:
- te llevás bien con la tecnología
- usás eSIM
- sabés investigar
- te interesa adaptarte
→ no vas a tener problemas.
China es ultra segura. Con un poco de viveza criolla es casi imposible que alguien te estafe en la calle.
Mi post desde acá en adelante es 100% bullish sobre China, su cultura, su idioma y su gente.

El viaje como proceso
Dicen que los viajes se viven en tres etapas:
- cuando los planificás
- cuando viajás
- cuando volvés y los recordás
Viajar es tan especial que no entiendo a la gente que dice que no le gusta.
Dicho eso, hay tipos de viajes. Si te da pereza tomarte un vuelo largo para tirarte en la playa, este viaje no es para vos.
China:
- muchos vuelos
- distancias enormes
- cansa
Pero ese cansancio se paga todos los días.

Por qué China (y números $$$)
Este viaje nace de una idea que tenía hace años: algún día quiero ir a China.
Después de dos años de Duolingo (spoiler: no sirvió), arranqué con un profesor chino.
Con 3 meses de clases y HSK 1 aprobado, ya me sentía bastante holgado para viajar.
Además:
- Europa estaba carísima
- China estaba similar de precio
Comparación real:
- 15 días en Italia/Francia, hoteles malos → mismo precio
- 18 días en China, hoteles 4★ para arriba
Pasajes:
- BCN → PEK
- HKG → BCN
- menos de 600 € por persona
Itinerario (18 días):
- Beijing – 4 noches
- Shanghai – 3 noches
- Chongqing – 3 noches
- Guangzhou – 2 noches
- Hong Kong – 4 noches
Llegada a Beijing
Llegar al aeropuerto de Beijing se sintió ya surreal. Saliendo de Barcelona El Prat, tardamos 11 horas y media en llegar. A las 5:30 am, hora local, aterrizamos y al salir de la manga te encontrás en un aeropuerto ENORME comparado a BCN. Techos altísimos, espacio, todo en silencio ya que era muy temprano. Fue casi una experiencia religiosa. Tocó ir a migraciones, llenar un papel de declaración escrito a mano, y que te tomen las huellas y fotos. Si bien no necesitábamos visa para ir (Argentina y Portugal, al menos hasta el 31/12/2025, no necesitan visa para 30 días de turismo), yo estaba nervioso. Siempre me dan nervios al entrar en un país ajeno. Todas las esperanzas, sueños y planificaciones se encuentran a un sello de empezar a vivirse. Finalmente me sellaron y estaba adentro. Luego de tomar un tren interno del aeropuerto hacia donde se recogía el equipaje, nuestras valijas aparecieron y salimos de la parte de pasajeros hacia el lobby de arrivals.
Primer choque de realidad
¿Es acaso este ese país tan secreto, al que no mucha gente viaja, tan restringido? ¿Por qué lo digo? Porque al salir había una publicidad enorme de Cadillac (una marca americana), un Starbucks gigante y un Lawson (cadena de konbinis japonesa), donde compré una Pepsi para probar mi Alipay. Todo perfecto. En mi chino básico, le pregunté a la cajera del Lawson dónde había un ATM y fui a sacar dinero. El cash es difícil de usar en China, pero conviene tenerlo por las dudas; eso dicen todos en Reddit.
Reddit fue clave para este viaje. En Reddit hay experiencias verdaderas de gente real que cuenta la posta sobre muchas cosas: desde qué eSIM comprar hasta datos sobre cómo ir a la Muralla China. Luego, más sobre esto:
https://www.reddit.com/r/travelchina/
Transporte: Didi
Didi es el Uber chino, básicamente. Estaba lejos. En el aeropuerto los carteles dicen E-Hailing; no sé bien qué significa, nunca lo leí así en inglés. Pero esencialmente deduje que se refieren a apps de transporte y, cuando llegamos, es prácticamente Didi la única.
Llegando a donde te recogen los Didis, saqué mi teléfono y entré a la app de Didi para pedir uno. Se me acercaron dos chinos y me preguntaban: “¿necesitás taxi?, ¿querés Didi?”. Todo en inglés. Yo sé que tengo que pedirlo desde la app; cualquier cosa extraoficial me va a cagar. Así que les hice un gesto como diciendo que lo iba a pedir desde la app.
Se pusieron al lado a mirar la pantalla y hacían comentarios entre ellos. No sé bien qué decían, pero para descolocarlos les hablé en chino. Bien fresco mi acento. Les dije que iba a usar mi teléfono para pedir el taxi, que éramos argentinos, y les pregunté si conocían Argentina (se dice Āgēntíng, en pinyin: āgēntíng). Efectivamente quedaron descolocados y me contestaron que sí conocían: Messi sale primero, que se dice MESHI ahí, jaja.
Pero bueno, finalmente llegó el taxi, que fue todo un tema encontrarlo porque había dos lugares para tomarse el Didi y el tipo estaba del otro lado, pero cero mala onda. Nos subimos y fuimos directo para el centro de Beijing, al distrito de Dongcheng, donde nos quedábamos. Esto es cerca de Gugong (Ciudad Prohibida). Por lo poco que pude ver por satélite y Amap, había varias cosas y la zona pintaba bien, y así fue.
Taxi finalmente encontrado → 1 hora hasta Dongcheng.
Precio: ~15 USD.

Primeras sensaciones de Beijing
El viaje al hotel, que habrá sido de una hora en auto, siempre es como un período de adaptación. Empezás a ver las matrículas chinas en los coches, te empezás a dar cuenta de cómo son las calles, que son distintas, y ves edificios que no se parecen a nada que haya visto antes. Como arquitecto siempre miro esas cosas, pero cualquiera a quien le guste la arquitectura se da cuenta de que son diferentes. Me pareció muy verde. Si bien se nota que hay tránsito y polución, había muchísimo verde hasta llegar al hotel, todo alrededor de las autopistas. Y todas las calles, impolutas y perfectas, en lo que fue el camino al hotel.
Luego encontraríamos partes más crudas, pero por ahora todo impecable.
Llegamos al hotel; lo que sacamos era como una especie de departamentito. Aunque no íbamos a cocinar, obviamente, era muy cómodo y con bastante espacio. La chica de recepción tenía un inglés espectacular, no hizo falta mi chino rústico. Ya siendo el primer día, y casi al mediodía, decidimos salir a caminar.

Hutongs y primer día
Beijing es una ciudad más tradicional comparada con lo que vendría después, al menos la parte donde nos quedamos. No había edificios tan altos ni cosas futurísticas. Mucho negocio local de ropa, comida y fruta. Un buen primer acercamiento a China.

Fuimos a caminar por los hutongs, que son como casitas antiguas. Están protegidas, así que no las pueden demoler, o al menos eso entiendo. Todo súper tradicional. El primer día estábamos tan cansados del jetlag (eran las 2 am para nosotros y en China eran las 7 am, y claro que no nos dormimos una siesta, sino que seguimos de largo).
Los hutongs están buenos: son súper turísticos, pero muy pintorescos. Hay negocios de baratijas para llevar de regalo, muchísimos te quieren vender un té que te dan para probar, ropa, de todo. Es más para mirar que otra cosa, diría.

Caos, cultura y choques
En fin, ese día me acuerdo que almorzamos en McDonald’s porque no nos daba la cabeza para pensar en qué comer; tengan en cuenta que todos los carteles de todo están en chino. Tipo cinco volvimos al hotel, una siesta y nos fuimos a caminar por los alrededores. Cerca había una calle peatonal con todas las grandes marcas: Apple, Huawei, Nike, Adidas, Xiaomi e incluso un Zara.
Los precios de estas cosas son prácticamente iguales que en Europa; quizás la tecnología es un poco más barata, pero hasta ahí. Lo que sí es bien barato en China es la comida y los taxis. Del aeropuerto al hotel, un viaje que demoró una hora, salió creo que unos 15 USD.
Luego de pasear un poco, comimos nuestra primera comida china, que además fue comida rápida, y ya ahí cayó la ficha. Lo que estamos acostumbrados a comer como “comida china” en Occidente es muy distinto, nada que ver con la realidad, y eso que pedimos lo más básico que existe: chaofan y chaomian. Los condimentos son distintos, las verduras también, e incluso la soja.

Acá primero el auto, luego la moto y, último, el peatón. Cuidado al cruzar. Incluso cuando hay semáforos, no cruces sin mirar, jaja.
Otra cosa que quizás choca, aunque ya sabía que iba a ser así, es la cantidad de escupitajos que larga la gente. Constantemente se escucha cómo la gente escupe, se saca mocos de adentro y los larga en la calle. Eructos y pedos también, aunque menos frecuente de escuchar. La fumada, lo mismo. Muchos fuman, a veces dentro de locales, en los baños de la estación de tren… pasa, choca un poco.
Los baños, inodoros a la turca como les decimos en Argentina —o squat toilets en inglés— también pueden chocar un poco. Siempre llevate papel encima, porque no hay en casi ningún baño público. Otra cosa que llevaba a todos lados son toallitas sanitizantes para lavarme las manos y, finalmente, un powerbank que lo compré ahí en China.
Necesitás el teléfono para todo, así que es importante no quedarte sin batería. Y si bien podés alquilar powerbanks, me pareció más cómodo comprar uno. Pero tenés que comprarlo en China.

Los powerbanks están bien controlados en vuelos internos. Si no tienen un sello que dice CCC, te lo confiscan. Si comprás en algún lugar oficial como Xiaomi, lo tienen y pasan seguro. Además, me compré uno súper slim que va re bien y lo usé casi todos los días. Entre la cámara, el mapa, pagar con Alipay, usar WeChat para escanear menús, el traductor, etc., se va la batería como agua en el desierto.
Esto me lleva al siguiente tip: riñonera. Odio la riñonera, pero acá hace falta. No podés llevar todo en los bolsillos, al menos no en verano. Con 25–30 grados y estando en cortos, no podés llevar teléfono, billetera, powerbank, anteojos, toallitas húmedas y pasaporte. Antes de viajar ya sabía esto, así que me compré una que me salió en Instagram (pedían 40 dólares); encontré la misma en AliExpress por 3 dólares. Me pareció cómoda y lo menos antipolvo posible.
Desayunar fue siempre un reto. Los chinos desayunan cosas que quizás yo almorzaría: baozis, fideos, arroz, sopas. No sé, yo estoy acostumbrado a clavar unas frutas, tostadas, quizá un huevo o hasta unas galletitas de chocolate. ¿De viaje una croissant? Bueno, acá metíamos unas Chips Ahoy y algún café o té de 7/11.
En Beijing tenés como obligados Tiananmen Square, Gugong, la Muralla China y el Templo del Cielo. El 798 Art District está buenísimo, pero no sentí que fuera algo súper auténtico. Última prioridad para eso, aunque igual me encantó.
Puedo decir que la Muralla China fue insuperable y que la Ciudad Prohibida me gustó más de lo que pensé que me iba a gustar. Por otro lado, Tiananmen Square, que llevó horas de fila, me pareció que igual valió la pena. Ahí nos cruzamos con unos argentinos conocidos, de casualidad.

Beijing turístico (rápido)
Rápidamente repaso algunas cosas.
Tiananmen Square: para ir tenés que reservar unos días antes a través de WeChat. Cuesta un poco, pero en Reddit hay info. Cargás los pasaportes y reservás para entrar por alguna de las entradas. Ir con tiempo; te diría al menos 30 minutos antes de tu horario. Cuanto más temprano, mejor.
Gugong (Ciudad Prohibida): las entradas las compré por Trip.com y funcionaron perfecto. Solo mostrás el pasaporte y entrás. Entré a Gugong desde Tiananmen Square.
La Muralla China: tiene varias partes para visitar. Nosotros fuimos a Mutianyu y lo hicimos con Busda; salió algo de 40 dólares por persona. Incluyó el bondi hasta la Muralla China y la entrada a ambas secciones en Mutianyu, incluyendo teleféricos y aerosillas de ida y vuelta.
Los trenes y las atracciones de Beijing conviene sacarlos con tiempo porque se agotan. Esto no nos pasó luego en otras partes.
Un tip que leí, y que fue muy real: llevá el pasaporte a todos lados. Si bien nunca nos lo pidieron de la nada (tipo la policía), para entrar a cualquier lugar turístico te lo piden.
Muchas veces, en vez de tomarnos un taxi, caminábamos. Así conocimos partes no tan turísticas que valieron mucho la pena.
RESUMEN LVL GEN Z:
- Tiananmen Square → reservar por WeChat
- Ciudad Prohibida → Trip.com
- Muralla China (Mutianyu) → Busda, ~40 USD
- 798 Art District → lindo, no esencial
Siempre llevar pasaporte.
TianmenSquare x wechat:


Tren a Shanghai
Para ir de Beijing a Shanghai fuimos en tren. No fue difícil. El pasaje lo compramos con bastante anticipación. En los trenes no tenés boleto físico: el sistema lo relaciona con tu pasaporte, así que entrás mostrando solo el pasaporte.
Los que usamos pasaporte para viajar (los turistas) vamos por la misma fila que los que tienen prioridad, como los jubilados, porque a veces las máquinas para dejarte pasar al tren solo aceptan tarjeta de residente chino. En cambio, en la fila de jubilados hay una persona con una compu que te lo procesa manualmente.
La estación de Beijingnan es una locura: todo impecable, con muchos locales para comprar y comer. Subimos al tren con nuestras valijotas y llegamos a Shanghai Hongqiao. Un Didi después —igual que en el aeropuerto, también tenían zonas designadas para taxis— y ya estábamos en el hotel.
RESUMEN GEN Z:
- pasaje asociado al pasaporte
- extranjeros por fila de prioridad
- estaciones impecables

Shanghai
Shanghai tiene el contraste perfecto con Beijing. Los rascacielos que no ves en la zona turística de Beijing los ves en Shanghai. La ciudad tiene un skyline único, que además se ilumina de forma coordinada de noche.
Y las compras acá… bueno, si te gusta el shopping, estás de suerte. Están absolutamente todas las marcas de ropa, de tecnología, lo que se te ocurra. El local de Nike me voló la cabeza; creo que es el mejor local en el que entré. Además de ser arquitectónicamente hermoso cómo está armado todo, tenían de todo.


Ya cinco días adentro del viaje, y si veíamos a alguien no chino era raro. Hay mucho turismo interno y poco extranjero. Aunque se nota que en estas partes están acostumbrados a los extranjeros, en Shanghai encontré que se hablaba menos inglés de lo que vi en Beijing —al menos fue lo que experimenté—, cuando debería ser al revés. Shanghai es más cosmopolita, hay más extranjeros viviendo ahí, más empresas extranjeras con sede, etc.


No estuvimos mucho en Shanghai: hicimos los típicos lugares de la ciudad y el último día fuimos a Suzhou, que está a 30 minutos en tren. Valió la pena. Nos hizo acordar un poco a Kyoto en escala y feeling. Se sentía como una ciudad plena, pero con un lindo centro antiguo y súper pintoresco, con canales. Además, tiene los jardines Humble Administrator’s Garden, que son demasiado bonitos.

En Suzhou también me encontré con mi profesor de chino. ¡Lo vi por primera vez en persona! Él vive más al norte, pero se tomó un tren de una hora y se acercó a Suzhou. Estuvimos todo el día con él y fue una experiencia única y divertida. Muy distinto viajar, al menos por un día, con un local: ver cómo se maneja con el resto, cómo me traducía cosas que obviamente no entendía, e incluso los comentarios que a veces hace la gente sobre uno (fueron todas cosas buenas).

Shanghai tiene todo una parte de arquitectura europea, de francia, de UK, se nota que hubo un poco de colonialismo y hoy genera un contraste muy intersante. Hay joyitas por todos lados, aca un teatro art deco:

Al otro día tocó despedirse de Shanghai y encarar ya la mitad del viaje, rumbo a una de las ciudades más locas que hay y, quizás, una de las más entretenidas: Chongqing.
Chongqing: lo más arriba del viaje
Si no viste ningún video de Chongqing, me parecería raro, porque esta ciudad está completamente viralizada. Merece mucho la pena ir. Es espectacular.
Es una de las ciudades, si no es la mas, grandes del mundo.


Acá pagamos menos de 100 dólares la noche por unos Marriott Executive Suites: piso 20, vista tremenda, atención espectacular. Bueno, 5 estrellas.
Estuvimos tres noches. Lo principal de Chongqing es su geografía especial, sus luces de noche y su gastronomía. Es como una ciudad —mega ciudad— en medio de montañas verdes, con un río en el medio que de noche se vuelve cyberpunk. Es famosa por el picante, el ma la y el hotpot. Además de lo que todos conocen, hay mucho shopping: tenés todas las grandes marcas, compras de cosas autóctonas y shoppings tradicionales estilo mega malls.



La ciudad está en parte en las montañas, con lo cual hay muchas escaleras para bajar y subir, sobre todo si bajás desde el minicentrito hasta Hongya Caves. Cerca de Chongqing tenés Ciqikou, al que podés ir por el día. Está bueno si querés ver algo más tradicional, pero no es que valga tanto la pena, sobre todo si en Shanghai ya fuiste a Yu Gardens o a Suzhou.

También, como tour en el día, podés ir a donde se filmó Transformers: Three Natural Bridges (Sanqiaowu).
Pero no fuimos. Cerca de Chongqing tenés Chengdu, que todo el mundo dice que está buenísimo, además de todo el tema de los pandas. ¡Pero tampoco fuimos! El tiempo es limitado, lamentablemente.
Chongqing terminó quedando demasiado arriba en el viaje. Es muy barato quedarse en un hotel en un piso alto, con buenos amenities, y la ciudad da para todo: para gastar, para ahorrar, para pasear, para comprar, para sacar fotos, para caminar y disfrutar.

Yendo al aeropuerto vimos edificios rarísimos; es todo un mundo. Cada vez que hice un tramo en auto me sorprendí: son horas de ir en auto y edificios por todos lados. Realmente, la escala de las ciudades es una cosa impresionante.
Doble chrysler building, sheraton dorado, en el medio de las afueras de chongqing:
?????

Resumen GEN Z:
Ciudad viral, y con razón:
- hoteles baratos
- vistas absurdas
- luces cyberpunk
- comida picante
Guangzhou
El siguiente destino fue Guangzhou, y no tengo mucho para comentar de la ciudad ya que no hicimos demasiado. Llegamos de noche y nos agarró un tráfico tremendo. Esa misma noche paseamos por una peatonal bien rústica y autóctona, por ahí atrás de nuestro hotel, y al otro día la idea era ir a comprar imitaciones de carteras al Leather City, un shopping lleno de vendors que tienen imitaciones de las carteras (bolsos, en España) más famosas: Prada, Gucci, Hermès, LV, etc.

Es realmente un mundo. Te metés en un local y, si no tienen lo que querés, te llevan a otro. A veces te conducen por pasadizos hasta otro edificio, subís 20 pisos, te metés en un lugar blindado y, adentro, miles de carteras imitadas a la perfección. Carteras que normalmente en su tienda salen 6.000–7.000 euros, acá las comprás por 200 euros (si no regateás). En YouTube está lleno de videos sobre el tema, no tanto sobre el lugar en sí, porque no dejan que tomes fotos ni que filmes.

Después de eso fuimos a otros mega shoppings de imitaciones o de compras en bulk. Pero la verdad no me llamó tanto la atención. Hay de todo: esencialmente, todo lo que ves en AliExpress condensado en un edificio. Lo mejor que vi fueron algunas tiendas que vendían cerámicas y cosas autóctonas, como teteras chinas, vasos y demás, a muy buen precio, pero ya no tenía lugar.

Comimos donde pudimos, en un lugar bien chino de comida rápida (la comida rápida es fideos o arroz), y no estuvo mal. Creo que salió algo de 4 USD para dos.
Luego entramos a otro mega shopping de cosas electrónicas: todo chino, todo por mayor. iPhones de imitación y verdaderos, cargadores, laptops, secadores de pelo, televisiones, aspiradoras… lo que se te ocurra, al menor y al mayor.
Ya se hizo de noche, volvimos al hotel y cerca del hotel estaba lleno de lugares que venden o arman paquetes. No había muchos lugares de comida que nos apetecieran; eran todos demasiado locales, mucho pescado agridulce y cosas más raras. Fuimos a un mall que quedaba cerca y despedimos el día en KFC.
Me encanta la comida china, pero:
- después de un tiempo te cansás
- nada tiene que ver lo que comemos en Occidente como “comida china” con lo que hay en los puestitos que venden en China.
Al otro día, luego de dos noches y un día bien corto en Guangzhou, nos fuimos a la estación de tren. Tomaríamos el tren a nuestro último destino: Hong Kong.

Hong Kong
El tren a Hong Kong es interesante; ya nos habíamos tomado trenes antes. Las filas se empiezan a formar unos 10–15 minutos antes de que salga, más o menos. Los extranjeros tienen que hacer la fila (en 2025, puede cambiar) junto con los ancianos, por la fila de prioridad. Esto es porque sí o sí te tiene que atender alguien: no podés ir solo por la fila normal, ya que pide tarjeta de residencia china, que obviamente no tenés. Como hay tan pocos extranjeros, te mandan por la fila de ancianos y alguien escanea tu pasaporte manualmente.
El tren, normal, perfecto. La estación de Guangzhou, espectacular. Cuando llegás a Hong Kong, se nota la diferencia con China: ya te empiezan a hablar en inglés directamente los policías de HKG, te dan órdenes en inglés cuando te ven extranjero.

Ahí llegás con las maletas (valijas) y hacés aduana y migraciones. Hong Kong y China son todo un tema aparte, pero podés investigar por tu cuenta si no sabés por qué hay migraciones para entrar a Hong Kong desde China; es súper interesante, lo recomiendo.
En fin, todo perfecto, aunque nos preguntaron muchas cosas sobre nuestro viaje. Igual, tranqui.
Hong Kong: cuatro noches. Vale la pena, pero nos tocó demasiada gente por el Golden Week. Si bien el Golden Week es algo propio de China, muchos van a Hong Kong por estas festividades y fue absolutamente masiva la cantidad de gente que había. Las atracciones turísticas más comunes de Hong Kong estaban explotadas.
La ciudad es bien rústica. Si bien el metro anda perfecto, todo da la sensación de ser un poco viejo, aunque tiene su encanto. A mí, personalmente, me gustó mucho; volvería a ir. A mi novia no le gustó tanto. Es verdad que había demasiada gente y a veces era difícil hasta conseguir lugar para almorzar. Mirá que nosotros almorzamos bien tarde, tipo tres de la tarde, e igual todo estaba lleno.

En Hong Kong también hay mucha guita, entonces hay shoppings de lujo: tenés todas las mejores marcas y un skyline tremendo para ver desde el Avenue of Stars, con el mall caro atrás. Se nota una población mucho más diversa: en China son todos chinos; acá, además de chinos, había mucha gente de todos lados—filipinos, más gente musulmana, tailandeses—más turismo variado en general.

Hong Kong es muy caro, con poco espacio. Los hoteles son mucho más caros, vivir en Hong Kong es carísimo y tienen una tremenda crisis habitacional.

Vimos fenómenos muy raros. Nos tocó un feriado y en una plaza estaba lleno, pero cuando digo lleno digo que vimos al menos mil personas: mujeres, parecían filipinas. Luego averigüé y sí… dormían sobre cartones, pero con aspecto limpio, bien vestidas, escuchando música algunas, tomando Coca-Cola, comiendo, bailando, cantando, charlando. Aparentemente son trabajadoras domésticas de gente con mucho dinero, que se juntan en los feriados en los parques porque, como viven con sus empleadores, no tienen a dónde ir en esos pocos días libres, y se reúnen en parques específicos. Muy loco. El mundo está lleno de este tipo de cosas, y me desespera no saberlo todo, jaja.
Pero volviendo a la ciudad: es una ciudad ochentera que, lamentablemente, está perdiendo de a poco sus antiguos carteles de neón, pero el vibe lo mantiene (si jugaste Sleeping Dogs, seguro sabés de qué hablo). Sus edificios de colores pasteles, sus carteles en chino tradicional (distinto al simplificado del mandarín), su mezcla de culturas con la predominancia del cantonés, la cantidad de gente, su red de metro… hay demasiado por hacer.

Su geografía es muy loca. Sentí que estaba en un Río de Janeiro chino: hay montañas selváticas, clima húmedo y ojo con la lluvia.
Además de lo turístico de siempre que se recomienda—como ir a Victoria Peak, Monster Building o al Upper Lascar Street Market—si vas con tiempo, el Tian Tian Buddha lo recomiendo sí o sí. Es tremenda la vista que tenés desde el teleférico; se ve de todo, incluyendo el puente más largo del mundo, de HKG a Macao.


Si planeás con mucho tiempo, una experiencia hermosa es ir al Tsz Shan Monastery, donde hay una estatua gigante de Guanyin, además de un museo espectacular del budismo.

El viaje en tren está bueno porque conocés un poco las afueras de Hong Kong, donde todo es más tranquilo.
Si volviera a ir, definitivamente iría en off season. Pero vale la pena ir.

Final
El dia llego, volver a barcelona. Durisimo, si bien tenes ganas de volver a tu casita despues de 20 dias de viaje el sentimiento es siempre un poco angustiante, la pasamos tan bien. Yo pense que iba a ser un viaje mucho mas complejo, el idioma, la comida, las direcciones y no perderse. Pero todo lo contrario, esta bien que me pase dias investigando, pero salio todo PER-FEC-TO.
Barato, hermoso, rico, diverso, exotico y divertido.
Podria escribir mil paginas sobre cada una de las experiencias que vivi aca, pero creo que lo importante es transmitir las sensaciones porque guias hay muchisimas.
Lo recomiendo, sin dudas, China y Japon son dos de mis destinos favoritos en todo el mundo. Top 3.
A continuación, presento un desglose de mis tips, recopilados a partir de un análisis de mi experiencia realizado por ChatGPT.
Tips reales para viajar a China (sacados de mi experiencia)
Esto no es una guía genérica. Son tips prácticos, probados en la calle, basados en lo que sí o sí me pasó viajando por China como turista occidental en 2025.
Pagos y dinero (CRÍTICO)
-
China es prácticamente cashless
- No usan tarjetas de crédito internacionales para el día a día.
- Todo se paga con apps.
-
Instalá y configurá Alipay antes de viajar
- Es más fácil que WeChat para turistas.
- Podés vincular tarjetas internacionales.
- Funciona en casi todos lados: taxis, supermercados, 7/11, restaurantes, entradas.
-
Tené algo de efectivo, pero poco
- El cash se usa poco, pero sirve como backup.
- Sacá billetes chicos (200–400 yuanes).
- Los billetes grandes (500) son difíciles de cambiar.
Internet, apps y supervivencia digital
-
Sin VPN no existís
- WhatsApp, Instagram, Google, Google Maps, ChatGPT → bloqueados.
- Instalá y probá la VPN antes de entrar a China.
-
Apps indispensables
- Alipay → pagos + mini apps
- WeChat → pagos, reservas, escanear menús
- Didi → Uber chino
- Amap (Gaode Maps) → mejor que Google Maps en China
- Apple Maps → sorprendentemente usable
- Traductor offline (Google o similar)
-
eSIM > SIM física
- Evitás trámites, funciona desde que aterrizás.
- Elegí una que tenga buen soporte en China.
Teléfono y batería (no negociable)
-
El teléfono es TODO
- Mapa, pagos, traducción, transporte, reservas.
- Si te quedás sin batería, quedás inutilizado.
-
Comprá un powerbank en China
- Tiene que tener sello CCC (obligatorio).
- Si no, te lo confiscan en vuelos internos.
- Xiaomi y marcas oficiales → seguro.
-
Usalo todos los días
- Cámara + mapas + pagos drenan batería muy rápido.
Qué llevar encima siempre
-
Riñonera (sí, aunque no te guste)
- En verano no entran las cosas en los bolsillos.
- Necesitás llevar:
- teléfono
- pasaporte
- powerbank
- billetera
- toallitas húmedas
-
Pasaporte SIEMPRE
- Te lo piden para:
- atracciones turísticas
- trenes
- entradas
- No alcanza con foto.
Transporte
-
Didi es el Uber chino
- En aeropuertos y estaciones hay zonas específicas: E-Hailing.
- No aceptes taxis “por fuera”.
- Todo por app.
-
Los taxis son muy baratos
- 1 hora de auto ≈ 15 USD.
- Ideal para moverte sin pensar demasiado.
Trenes (muy importante)
-
No hay boleto físico
- El ticket se asocia a tu pasaporte.
-
Fila especial para extranjeros
- Vas por la misma fila que:
- ancianos
- personas con prioridad
- Porque el sistema automático solo acepta tarjetas de residente chino.
-
Llegá con tiempo
- Las filas se forman 10–15 min antes.
- Las estaciones son enormes.
-
Comprá pasajes con anticipación
- Especialmente Beijing–Shanghai y trayectos populares.
Atracciones y reservas
-
Reservá con tiempo
- Beijing se agota rápido (Tiananmen, Ciudad Prohibida).
- En otras ciudades no tanto.
-
Tiananmen Square
- Solo con reserva por WeChat.
- Llegar mínimo 30 min antes.
- Cuanto más temprano, mejor.
-
Ciudad Prohibida
- Trip.com funciona perfecto.
- Pasaporte y listo.
-
Muralla China
- Mutianyu es ideal.
- Tours tipo Busda incluyen todo y simplifican mucho.
Comida (expectativas reales)
-
La comida china real NO es la occidental
- Nada que ver con lo que comemos fuera de China.
- Incluso lo “básico” sabe distinto.
-
Desayunar es difícil
- Ellos desayunan:
- fideos
- arroz
- sopas
- Solución práctica:
- 7/11
- galletas
- café
- snacks occidentales
-
La comida es MUY barata
- Comer por 2–4 USD es normal.
- Incluso en ciudades grandes.
-
Después de muchos días, cansa
- Es normal cortar con fast food occidental cada tanto.
Higiene y baños (realismo total)
-
Baños squat (a la turca)
- Muy comunes.
- No todos tienen inodoro occidental.
-
Casi nunca hay papel
- Llevar siempre.
-
Llevá toallitas húmedas
- Para manos y situaciones varias.
Cultura y choques culturales
-
Escupitajos
- Muchísimos.
- Es normal allá.
-
Fumar
- En la calle, baños, estaciones.
- Incluso en interiores a veces.
-
Tránsito
- Prioridad:
- autos
- motos
- peatones
- Mirá siempre aunque tengas semáforo.
- Prioridad:
Seguridad
-
China es ultra segura
- Muy difícil que te estafen si usás apps oficiales.
- Mucha vigilancia, cámaras, orden.
-
El mayor riesgo es tecnológico
- quedarte sin batería
- no tener VPN
- no saber usar las apps
Planificación general
-
China cansa
- Distancias enormes.
- Mucho movimiento.
- Planeá descansos.
-
Pero vale la pena todos los días
- Cada trayecto sorprende.
- Cada ciudad es un mundo.
-
Off-season es mejor
- Evitá Golden Week si podés.
- Menos gente, más disfrute.
Consejo final
Si sabés investigar, te adaptás a la tecnología
y aceptás que no todo funcione como en Occidente,
China es uno de los mejores viajes que podés hacer en tu vida.
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